El gesto como entrada
La mano no necesita desplazarse sobre una superficie para controlar el cursor. AirMouse utiliza un sensor inercial para detectar cambios de orientación y movimiento en el aire, capturando los datos generados por cada gesto realizado por el usuario. Estos datos son procesados por el sistema para identificar variaciones en la orientación de la mano y relacionarlas con los movimientos del cursor. De esta manera, una inclinación o desplazamiento controlado puede convertirse en una acción dentro del dispositivo conectado. El objetivo es reemplazar el movimiento físico sobre una superficie por una interacción basada en el movimiento de la mano, manteniendo una respuesta configurable y adaptable a las necesidades de cada usuario.